Con el paso del tiempo, te vas dando cuenta de cuan importante es hacer limpieza en tu vida, en tu mente, limpieza de pensamientos, tantos los tóxicos como los que ya no vienen al caso, limpieza de personas, limpieza de cosas...
Hoy me apetece reflexionar un poco sobre algunas limpiezas (que no son las únicas que se pueden hacer) que he ido haciendo a lo largo de mi vida, sobre lo que me han supuesto, sobre lo que he aprendido en el proceso y sobre todo de lo bien que me he sentido después de hacerlas.
En cuanto a la limpieza de pensamientos, creo que es la más importante de todas. A veces no cambiamos los pensamientos porque "siempre los hemos tenido así"o "siempre hemos las cosas de una manera" y este argumento, del que la mayoría de las veces no eres consciente, nos lleva a hacer las cosas y a pensar de la misma forma. Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo.
Por un lado, es necesario cambiar el pensamiento porque eso es evolución, pero para hacerlo, primero debemos ser conscientes de qué es lo que queremos cambiar y esto es lo más difícil...
¿Nunca has sentido que algo va mal y al no saber qué es, has seguido mucho tiempo sin poder cambiar esa sensación o ese malestar?
Pues es por esto mismo, tenemos demasiadas creencias arraigadas, que son las que más difíciles de reconocer, y cuando empiezas a reconocerlas, al principio te sientes como desubicado...y no sabes cómo gestionar eso o por dónde seguir, pero sientes que tenía que pasar...y que necesitas solucionarlo para estar mejor y avanzar.
Sin embargo, el paso siguiente es cuando comienzas a sentirte ligero y aliviado, porque hemos dejado de pensar cómo siempre lo habíamos hecho y somos conscientes de que hay otra forma de pensar, a veces ni mejor ni peor, pero sí diferente. La sensación es como quitarse una venda de los ojos o como descubrir un nuevo mundo. Y ahí comienza una nueva era, ahí en ese momento es cuando eres capaz de ver el potencial que tienes para cambiar las cosas, para cambiar tu forma de pensar ( que al fin y al cabo es un hábito más).
Nosotros tenemos muchísima más capacidad para controlar lo que somos o los que nos pasa de lo que creemos. Entre otras, decidir cómo te tomas las cosas que irremediablemente te van a seguir pasando, porque la vida no se para, ni te da tiempo para que te levantes de tus caídas. Esto es algo que depende de ti, no de nada externo. Tú eres quién mejor puede ayudarte en todo.
Nosotros tenemos muchísima más capacidad para controlar lo que somos o los que nos pasa de lo que creemos. Entre otras, decidir cómo te tomas las cosas que irremediablemente te van a seguir pasando, porque la vida no se para, ni te da tiempo para que te levantes de tus caídas. Esto es algo que depende de ti, no de nada externo. Tú eres quién mejor puede ayudarte en todo.
En cuanto a los pensamientos tóxicos, muchos encajan en lo que he explicado anteriormente.
Sin embargo, gran problema de éstos es que nos dañan demasiado, nos destrozan, nos crean una distorsión de la realidad, nos quitan potencial, nos quitan objetividad sobre los problemas y circunstancias y nos hacen sentir muy pequeños e inseguros.
Todo esto es lo tóxico que tú tienes dentro, es la manera en la que te hablas a ti mismo, es tu perspectiva sobre la vida, los pensamientos tóxicos te frenan a la hora de enfrentarte a la vida, etc. Son los verdaderamente complicados de identificar, algunos están demasiado tapados o demasiado ocultos en tu mente. Sin embargo, tenemos que ser conscientes de que existen y analizarnos. Y una vez que los identificas, aunque cuesta muchísimo esfuerzo y lleva su tiempo, hay que intentar cambiarlos. El hábito de pensamiento tiene mucho más peso en nosotros de lo que creemos. "Al final, somos lo que pensamos".
Cuando lo vas consiguiendo, viene la sensación de bienestar, porque aquello que veías tan negro, empezaba a ser de otros colores. Y de repente, esa gran carga que te producían, esa tristeza o ansiedad van haciéndose más livianas y vas aprendiendo a soltar. Igualmente aprendes a hablarte mejor a ti misma, con más comprensión y te conviertes en tu mejor ayuda, a pesar de las circunstancias.
Fijaos si tiene importancia, que en todo este proceso acabas aprendiendo a quererte a ti mism@. !Tachan¡ Y cuando te quieres, tienes la necesidad de tratarte bien y de quererte, por esta razón es tan importante lo que piensas.
En cuanto a la limpieza de personas. Hay aquí una cuestión fundamental y de base, que a mucha gente le cuesta aprender y aplicar y que es que en esta vida las personas van y vienen, y que no es nada malo. Si alguien no quiere o no tiene que estar en tu vida, no pasa nada, eres capaz de vivir sin él/ella, no necesitamos a nadie, la compañía debe ser elegida (aplicable a amigos, familia, pareja...etc) no necesitada para cubrir huecos que podemos cubrir nosotros, o por miedo a hacer daño al otro o por miedo a quedarnos solos...
Por ello, es bueno cortar relaciones a las que últimamente llamamos "tóxicas". Antes de calificar alegremente con este término, creo que debemos reflexionar qué parte es nuestra responsabilidad y qué parte es la responsabilidad de otra persona, porque muchas veces, nosotros tenemos algo que ver. Puede ser una cuestión interna, no externa.
Por ello, es bueno cortar relaciones a las que últimamente llamamos "tóxicas". Antes de calificar alegremente con este término, creo que debemos reflexionar qué parte es nuestra responsabilidad y qué parte es la responsabilidad de otra persona, porque muchas veces, nosotros tenemos algo que ver. Puede ser una cuestión interna, no externa.
Pero si tras esa reflexión, tú ves o crees (desde una perspectiva lo más objetiva posible) que esa persona no te sienta bien, pues no pasa nada, mejor alejarse. No tenemos que "aguantar" nada, una relación nos tiene que aportar bienestar (a pesar de los problemas que puede haber y las cosas que se entienden que forman parte de ella y tener en cuenta que todos cometemos errores...). No hay que darle tantas vueltas a soltar. Soltar es una asignatura que todos tenemos pendiente y que algunos la vamos aplicando en nuestra vida más que otros, bueno , cada uno tiene su momento de aprendizaje.
Pero, insisto, no es malo, es buenísimo limpiar nuestra vida de algunas personas y tenemos derecho a hacerlo, no tenemos que sentirnos culpables ni pensar en el pasado, ni sentirnos unidos a lo que fue o lo que vivimos con algunas personas en un momento determinado. Y si en algún momento pensamos que eran de otra manera, no pasa nada, hemos podido cambiar de opinión y tomar decisiones en consecuencia, porque todo cambia...
La vida es muy corta, y no debemos vivir para los demás (evitando discusiones, o que alguien se lo tome mal...etc). Tú eres tú y tienes que estar bien contigo mism@, que es con quién vas a estar toda tu vida (Woody Allen).
La vida es muy corta, y no debemos vivir para los demás (evitando discusiones, o que alguien se lo tome mal...etc). Tú eres tú y tienes que estar bien contigo mism@, que es con quién vas a estar toda tu vida (Woody Allen).
Y en cuanto a la limpieza de cosas, observando a las personas y a mí misma, considero que, en general, existe una tendencia a acumular demasiado. A veces sobre una falsa creencia de que lo material te va a generar bienestar, incluso a veces es para llenar huecos vacíos... Sin embargo, una de las consecuencias de acumular es el apego o la necesidad que llegamos a tener sobre cosas, y esto se extrapola a querer recordar todo, tener miedo a deshacerte de cosas por miedo a olvidarlas, los "por si acasos", etc. Y así sucesivamente...llegando incluso a causarte una ansiedad totalmente innecesaria.
La mayoría de las veces, la vida te pone situaciones para que te des cuenta de que no necesitas tantas cosas, que eres capaz de vivir con muy poco, porque muchas veces nos crean necesidades o nos las creamos nosotros mismos, y eso son límites que no te dejan avanzar...
¿No te pasa con la ropa, cada vez que cambias los armarios y guardas algo que no te has puesto en años solo por si acaso o porque te da pena o porque te recuerda a algo o alguien?
Pues creo te todos deberíamos poco a poco ir probando deshacernos de cosas (aplicable a cosas, personas, pensamientos) e ir dándonos cuenta de que no es ningún drama, de que podemos vivir sin muchas de las cosas que guardamos (aplicable a recuerdos). Que es imposible guardar todo y que no es nada sano acumular tanto. Es una sensación tan tan agradable cuando haces limpieza...Practicar el desapego es una sensación maravillosa, porque cuando aprendes que cuánto menos necesitas para vivir menos apego tienes a las cosas (aplicable a cosas materiales, gente, pensamientos que limitan, cargas emocionales, etc)...y caminas más libre, dejas de gastar energía mental innecesaria y viene la paz.
Después de tanta letra, para terminar, quiero contar una anécdota: Un muy buen amigo mío (desde el instituto) y que me conocía y me conoce bastante bien, solía ponerme la metáfora de que yo llevaba una mochila y que solía cargarlo todo en ella...Echaba recuerdos, conversaciones (exactas), frustraciones, decepciones, complejos, inseguridades, rechazos, palabras malas, asuntos sin resolver... y lo cargaba todo a la espalda. Y esto me lo decía cuando yo empezaba a ser consciente de todo esto, hace bastantes años ya, desde adolescente...como pasa el tiempo...
Yo acogí muy bien esta idea, porque cuando empiezas a identificar las cosas que te pasan, un día, vas y las empiezas a aprender como me pasaba a mí cada vez que hablaba con mi amigo de este tema, que veía con mucha más claridad. Y poco a poco fui poniéndolo en práctica y empecé a notar como que el peso que llevaba conmigo se iba haciendo cada vez más ligero y así hasta la fecha actual... Todo ellos unido a otro muchos procesos de reflexión personal y cambios.
Os invito a preguntaros si como yo algunos lleváis o habéis llevado esa mochila y recordaros en cualquier momento, podéis empezar a soltar piedras. Eso sí, aprender esto y aplicarlo, no significa que todo vaya a ir perfecto a partir de ese momento, significa que aprendes a gestionar lo que te pasa de otra manera, aprendes a soltar todo aquello que te hace sentir mal, o simplemente que ya no necesitas o que no quieres...y dejar las culpas. Yo prefiero hablar de "responsabilidad". No es nada malo, todos tenemos derecho a cambiar, a evolucionar y a deshacernos de lo que queramos o necesitemos.
Yo particularmente creo que la gente sí cambia, pero hay que atreverse, hay que querer, hay que enfrentarse a uno mismo (lo cuál es muy complicado, porque la gente tiende a echar balones fuera), soltar lo viejo, ver QUIÉN (no qué) quieres ser y todo esto cuesta muchísimo esfuerzo (por lo que hay que estar muy dispuesto y trabajar mucho). Así vemos cuan importante son las limpiezas, y todo lo que puede conllevar.
La moraleja de todo esto es : ¡hay otra manera!, hay muchas perspectivas en la vida y que, sin duda, puedes ser feliz haciendo y pensando otras cosas y compartiendo tus momentos con quién tú quieras , también, por supuesto, contigo mism@. De hecho, es bueno y muy sano pasar tiempo con uno mism@.
La moraleja de todo esto es : ¡hay otra manera!, hay muchas perspectivas en la vida y que, sin duda, puedes ser feliz haciendo y pensando otras cosas y compartiendo tus momentos con quién tú quieras , también, por supuesto, contigo mism@. De hecho, es bueno y muy sano pasar tiempo con uno mism@.
Espero que esto ayude a alguien, es lo que me gustaría y una de las razones por las que escribo. Ademáas de recordarme a mí misma estas cosas.
Hasta otra! Espero a animarme a escribir más a menudo!
Elena
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